Meditar, hacer ejercicio e incluso tomar una siesta son buenos ejemplos de aliviar el estrés. Eso no significa que su problema se ha ido y que puede pasar al siguiente problema. A veces necesitamos dar un paso atrás momentáneamente para calmarnos, pensar y planificar. También, algunas personas trabajan mejor bajo presión y estrés y pueden prosperar en tales condiciones. El equilibrio es lo más saludable.